Nuestra visita tuvo lugar el 5 de enero, víspera de la celebración de los Reyes Magos de Oriente, una fecha muy especial en España, ya que es la noche previa al 6 de enero, cuando tradicionalmente los niños y también los adultos reciben los regalos de Navidad. Esta costumbre difiere de la de otros países europeos, como Austria, donde los regalos suelen entregarse el 24 de diciembre, en Nochebuena, coincidiendo con la celebración familiar de la Navidad.
Por la noche, la localidad celebró la llegada de los Reyes Magos con fuegos artificiales y una animada cabalgata, que llenó las calles de ilusión, música, alegría y caramelos para los niños.
El Pessebre Vivent es una representación de las escenas más emblemáticas de Belén y Nazaret, en la que participan actores y actrices del propio pueblo. A lo largo del recorrido pueden verse pastores, animales como ovejas, burros y vacas, así como distintos artesanos: un herrero trabajando el metal, un artesano que elabora alpargatas, y mujeres que lavan la ropa, recreando la vida cotidiana de la época.
El momento clave y culminante es la escena del Nacimiento, representada en una gran esplanada: el establo con María y José con el Niño Jesús, la huida, la presencia de los romanos y otros pasajes fundamentales, todo ello acompañado de música y narración.
El entorno es realmente espectacular: la roca rojiza iluminada crea una atmósfera mágica, mientras un ángel, suspendido por una grúa prácticamente invisible, anuncia el nacimiento desde lo alto, sorprendiendo tanto a niños como a adultos.
Les dejamos con algunas imágenes de la representación.











Link: www.pessebrecorbera.cat